septiembre 18, 2010

Te nos vas, Invierno.
Tres meses de Lluvia, Frío y días grises, que me reconfortaron el alma.
Días que culminan,días que no quieren irse, se resisten a escapar, resisten la fuerza física, resisten, a pesar de todo.
Me inspiran, a seguir, a resistir, a permanecer erécto, me inspiran a tener fuerza, valor, confianza.
Puedo verme identificado en ellos, me siento libre en ellos, me siento pleno, con ganas de esforzarme...
Y te vas, dejando una huella, de nostalgia y de icertidumbre, como nunca antes.
Extrañaré tanto esas mañanas frías y grises, esas tardes que parecían no culminar jamás, esos días en los que el Sol se duerme y pacientemente espera aparecer entre las nubes, esas tardes en las que parecía que el tiempo se detenía...

Donde el tiempo parecía inerte, donde los cobardes se escondian y donde la verdad florecía, donde un amanecer nuevo daba poca importancia, porque los días parecían los mismos, donde todo parecía igual, donde todo me gustaba tanto...

1 comentario:

  1. Y pronto el invierno se subyugará al letargo. Pero no ha de suspenderse eternamente. Volverán aquellos días de cielo de plomo, de brisa incisiva, serpenteante por todos los intersticios del bosque, renovando los anhelos, sosegando los impulsos. Recuerda, siempre recuerda. Cómo sonreías esas mañanas en los que la lluvia ingeniosamente se anunciaba, jugando a las escondidas, pero siempre descubierta. Los días eran más cortos y la noche inminente.. Impasible. Y el deseo siempre se declaraba presente, en búsqueda de la perpetuidad del invierno, dibujando un sol frágil, un paisaje agostado. No detengas el tiempo y sólo espera. Compra un boleto de estación y guárdalo. Pronto estarás viajando de vuelta, hacia aquel lugar del que nunca te fuiste, hacia aquel espacio frío, familiar, aquel que siempre te ha fascinado…

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