Ultimamente pienso que no estoy a la altura de las circunstancias.
De que de a poco, me voy convirtiendo en un débil jugador de la realidad.
Que todo a lo que me dedico, es algo innecesario, algo sin sentido, algo que además, hago mal.
Aunque obtengo logros, las derrotas pesan más que ellos, la balanza nunca se encuentra en equilibrio.
Comienzo a replantearme ciertos interrogantes nuevamente y hay momentos de dura dedición.
Aunque también hay momentos en los que mi mente titubea, en los que pide detenerse para pensar qué hacer...
Mostrando marcas del pasado, el presente se sucede sin más, y no hay quién lo detenga.
Me veo endeble ante el futturo, e indeciso del presente.
A dónde estoy, y a dónde ire...
Pero por sobre todas las cosas, me dan ganas de desistir de todo, desistir, y hacer algo nuevo, pero no sé con seguridad, si soy yo, o son ellos.
Nunca lo sabré con seguridad, ni porqué el pasado me modifica aun hoy...
Insignificante y pobre ante el ancho mundo, ante el profundo mar, ante el misterioso futuro, me siento como una aguja en un enorme pajar, me siento como una oveja negra, como la mancha de petróleo que oscurece el mar.
Siento que estorbo, siento que no pertenezco.
Es posible que el tiempo me de seguridad, o me dé más dudas, pero seguiré, saldré al mundo a gritar mi verdad, para que todos la escuchen, y poder seguir un poco mejor, un poco más fuerte, un poco más certero.

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