enero 30, 2012

Se me hace cada día más difícil ocultarlo, está ahí, a la espera, quiere darse a conocer. Me pone en jaque.
Está esperando que de un paso en falso para revelarse, para decir "acá estoy, este soy yo".
No sé bien cuándo pasó, el tiempo se acortó titánicamente, ahora parece insignificante, pero a la vez, es el que cumple el papel más importante.
Hay una necesidad de ser libre entrando en conflicto con la necesidad de ser reconocido.
Quizá, es el conflicto más largo de todos, o al menos, así me da la sensación.
Los sentidos se alteran ante todo, los días son más cortos, las noches más largas, la luz duele, el tiempo parece arena, todo parece cobrar nula importancia.
Euforía, risas misteriosas, la rutina parece un ritual al cual molesta faltar, un ritual al cual, la ausencia parece molestarle. Como si de alguna manera, ambos confabulan contra mi, para que diga la verdad en algún momento, para que me de cuenta de lo que está pasando detrás de todo esto. Parece una primavera dentro de un crudo invierno, algo no encaja en mi. Definitivamente, algo me corrió de eje, estoy rodando sin ningún sentido aparente a un futuro aún no revelado.
Aunque de, alguna manera, me alegra que siga siendo así, no quiero que pierda el misticismo y la potencia que viene trayendo. La marea está cambiando.

2 comentarios:

  1. Me encanta como escribís chabón, las palabras que usas todo. Entro seguido a tu blog y siempre leo cosas sobre tu cambio y no entiendo cuál es. Suerte y que todo se solucione, que puedas mostrarte tal cual sos.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por leer Romina!
    Te comento brevemente que esta entrada, aunque te parezca mentira, oculta detrás de todo ese palabrerío, un inminente mensaje de felicidad!
    Esta entrada no está relacionada con las anteriores, que, hablaban de un conflicto con otras personas.
    En fin, gracias! :)

    ResponderEliminar