Has perdido el protagonismo que tenías en toda esta historia.
Has quedado relegado a un papel secundario, y eso, te molesta.
Te herí en lo más profundo de tu narcisismo imperante, y ahora, estás desorientado.
Ya no posees el mismo poder ni la misma autoridad que antes, porque el tiempo pasa y la gente crece, quizá más de lo normal.
Es probable que tu inconsciente te dicte otra cosa de lo que siempre intentás demostrar al resto.
Pedí actos, no palabras, porque las tuyas han perdido todo valor, están ahora en la categoría que quizá, hace mucho tiempo debí haberle adjudicado.
Mientras tus aliados te tiran el anzuelo, vos no querés morder la carnada para poder salvar tu pellejo, sabés que te equivocaste (lo sabés en realidad?), y aún así no querés admitirlo, y menos, hacerlo público, porque eso te hundiría aún más tu narcisismo.
Pareciera que te molesta ver a los otros crecer, mientras vos te quedás estancado, aunque intentás cosas nuevas para poder sobresalir.
Y esas cosas nuevas que intentás, no hacen más que demostrar una teoría que hacer tiempo se viene formulando. Y evidentemente era cierta.
Al parecer, querés competir, pero como nadie te da la importancia que querés tener, intentás por todos los métodos posibles querer llamar la atención, un triste y patético acto.
Quizá algún día reflexiones sobre todo esto, y te des cuenta todo el tiempo que estás desperdiciando, tiempo que a vos también te hicieron desperdiciar, y lo sufriste. Pero todo se repite, dicen, entonces, no hay tutía en este circo. Hay que afrontar la realidad de una buena vez, y bajar de la nube de fantasías y cuentos irrealizables.
Ahora es el momento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario