agosto 15, 2011


Sorpresas nos da la vida, dijeron, y así es... Uno se despierta, de bueno humor, y recibe este tipo de noticias
que realmente, te descolocan, que no sabés qué pensar, qué esperar...
Fue algo tan raro, tan inmediato, tan inesperado, que ni siquiera me siento triste, no me cayó la ficha aún de lo que sucedió. Todavía no soy consciente de lo que pasó.
No hubo tiempo para lamentos, despedidas, o llantos, todo sucedió sin más, sin excusas.
No me parece correcto hacer análisis de la situación, porque no me siento preparado, solo me voy a dedicar a rendirte un pequeño tributo, porque te lo merecés.

Fuiste la segunda perra que mantuve desde que naciste, además, eras distinta, y eso te hizo tan especial, siempre te distinguiste de las demás, por algo.
Siempre alegre, siempre regalando sonrisas, siempre tan graciosa, así eras, y así te voy a recordar, porque siempre me sacabas una sonrisa, incluso en los peores momentos, siempre estuviste ahí, en todo momento.

Fuiste realmente, una gran amiga, una leal y fiel amiga. Siempre te voy a extrañar.
Me hubiese gustado compartir más momentos junto a vos, o incluso, que me dejes tu semillita de vida, pero nunca pudo ser. Me arrepiento de no haber pensado en eso.
El tiempo es tan pequeño y tan rápido, que no nos da tiempo a nada.
En un parpadeo todo cambia.
Esto me da a pensar, de que hay que vivir cada momento, hay que disfrutar de la vida, hay que compartir más momentos con las personas que uno quiere, y realmente me arrepiento de que no hayas vivido lo suficiente como para que podamos sacarle jugo a la relación...

Hoy es un día muy extraño, y triste, aunque no me cayó la ficha... Pero seguramente, cuando llegue por las noches, y no vengas a recibirme, voy a sentir la perdida, tan importante e irrecuperable.


Te voy a extrañar mucho, gran amiga!


Hellen (15/08/11)

No hay comentarios:

Publicar un comentario