Y ahora me tengo que aguantar de oír discursos de personas totalmente inocuas, personas que no poseen ninguna autoridad sobre mi.
No dejo sin validez dichas palabras, pero al escucharlas me corrió un escalofrío por la espalda, y se me vinieron muchas cosas a la mente, especialmente el sentirme señalado por las corrientes "conservadoras" de mi entorno.
No me molesta lo que puedan llegar a pensar, me molestan las etiquetas, me molestan las desconfianzas, me molesta el sensacionalismo, el amarillismo, la careteada.
Me molesta tener en mi familia gente tan cuadrada, de ambas partes. Aunque todos tienen algo en común, la superficialidad, el materialismo, el querer tener más que el otro, el simular, el parecer.
Quisiera aveces poder cambiar a todos, pero no puedo, son todos iguales, y distintos a mi.
Aunque tengo que valorar también, la actitud más que madura, tolerante, comprensiva, humana y solidaria de mis padres, realmente es algo que me hizo enorgullecer hasta la médula.
Ahora solo resta esperar la balacera de estupideces provenientes de aquel lado del río.

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