...Simplemente, trato de escaparle al desastre, a lo danino, a todo eso que me contamina a diario.
Pero resulta que el veneno está tan arraigado que resulta complicado depurarlo, resulta doloroso tabién.
Quisiera querer estar equivocado esta ocación, quisiera pensar que estoy mal, quisiera... Pero la realidad es muy distinta, a veces creo que no soy nadie, o que perdí mi naturaleza humana en algún remate lejano, y que no soy como los demás. Inferiorizado a diario, vivo cascoteado, vivo reprimido, lo peor de todo, es que soy extremista, soy acumulador, agrando la situación.
Incomodo, tal vez, no hay certeza que quepa en este hogar, arde en llamas este Otoño que acaba de empezar, repleto de problemas.
Aunque la mayoría de ellos los vengo arrastrando hace añares, se formaron nuevos hace poco.
Unos no he podido resolverlos, otros tengo la solución pero no las oportunidades, con otros nosé que hacer, y la lista es larga.
Me falta sincronización, orden, reacomodarme.
Respirar profundo y exalar, eso tengo que hacer, mirar las cartas que tengo en la mano, y lanzarme a jugarlas, no hay tiempo que peder.
No puedo seguir sosteniendo esto por mucho tiempo más, si la situación sigue como hasta ahora, me es muy favorable para poder emprender mi egreso de una buena ves, pero voy a pensarlo mejor, aunque temo que ya es una desisión tomada.
Por otra parte, supongo ya que no hay nada más que hacer con respecto a esta relación, que ya no hay manera de arreglarla por más que ambos lo intentemos, puse todas las ganas del mundo para poder llevar las cosas adelante, pero una ves más me doy la cabeza contra la pared al ver siempre lo mismo.
Tampoco voy a poner más ganas de mi parte, no quiero cambiar mas nada por ahora, prefiero dejar las cosas como están, buscar un hombro y llorar. Porque me tragué sus boludeos por última ves, ya está, punto final.

No hay comentarios:
Publicar un comentario