agosto 18, 2009



En un nuevo intento desesperado por escapar, caigo. . .
Las cosas buenas, duran tan poco. . . No pasa mucho tiempo, cuando estás saboreando la felicidad, algo te hace tropezar, y escupir ese caramelo, que tanto te gustaba, ese gusto tan adictivo, y vuelve aquel sabor amargo, gris. Otra vez.

Si bien las cosas estuvieron estables, las recaidas siguen, y ya no importa estar mal o bien, solo importa ganar, solo importa no quedar como el estúpido que todos pueden pasar por ensima.
Importa levantarse, y pelear, con todas tus fuerzas, no dejarse abasallar por los demás.

Ya no importa nada, solo importo yo, luego está el resto.
Cómo hacer para sobrevivir en un ambiente tan hostil? Tan deshonesto? Tan duro?

Y tal vez, y sólo tal vez, uno puede escapar a aquel mal que lo agobia, pero debe hacerlo solo, debe aprender a valerse por sus propios medios, debe aprender a independizarse, debe aprender a estar solo, debe llorar, debe pelear, debe dar pelea; pero peleas sin motivo. Tiene que existir un propósito, una metal, algo porqué luchar, es en vano pelear, para no ganar nada, es en vano pelear sin arriesgarse.

Es en vano vivir sin Luchar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario